Foto de Feliphe Schiarolli – Usplash

¿Cómo inventar la escuela del futuro?

Jan Gmurczyk, Jesper Juul

1. Jan Gmurczyk: En tu libro “La crisis de los colegios. ¿Qué se puede hacer para mejorar la situación de los niños, de los padres y de los profesores?”, dices que los niños, los padres y los profesores se deberían unir en una protesta contra el actual sistema educativo, ¿Porqué?

La razón es simple. Bajo las actuales circunstancias estos tres colectivos padecen la misma frustración. Y a pesar de que es tan necesario que haya un cambio, no hay ningún país en Europa, que pueda servir de modelo para intentar crear un nuevo sistema educativo. Obviamente en cada país hay colegios privados y públicos que están por encima de la media, pero los políticos cometerían un gran error si instauraran una nueva estructura o una nueva filosofía.

2. Entonces ¿Qué se puede hacer?

Dado que es necesaria una nueva aproximación para entender la educación, yo tengo la siguiente sugerencia. Porque no preguntarle a las personas que participan en el día a día de los colegios, como les gustaría que fueran dichos colegios. Es necesario decirles a los profesores, a los alumnos y a los padres que su país los necesita, y que van a ser incluidos en el proceso de reforma.

3. Esta es una idea muy bonita ¿Pero como se podría convertir en realidad?

Los ministerios de educación deberían organizar pequeños grupos de profesores, padres y alumnos (a partir de cuarto grado), cada grupo de unas 15 personas. En cada distrito escolar se deberían crear por lo menos dos de estos grupos. Al principio deberían trabajar separados y a partir de un momento unirse en un grupo mas grande. Y su trabajo consistiría en escribir pequeños manuales con sugerencias para hacer que los colegios sean mejores. Y al final del proceso estos libros serían enviados a los ministerios y deberían ser la base, y la fuente de inspiración, para los políticos a nivel local y nacional. De esta forma surgiría un sentimiento de implicación y responsabilidad muy diferente en el entorno educativo.

4. Tu dices que todo el colectivo educativo está frustrado y que la necesidad de un cambio es evidente en toda Europa. Si esto es así, ¿Porqué los profesores, los padres y los niños no han salido a la calle todavía?

Los profesores son funcionarios públicos acostumbrados a ser obedientes. Además, durante generaciones el liderazgo de los directores y de los profesores se ha realizado a través de “la gestión del miedo”. Muchos padres guardan silencio porque el miedo todavía se esconde en lo profundo de su ser, y también porque tienen una gran preocupación por el futuro de sus hijos. Para la mayoría de los padres son mas importantes las notas académicas de sus hijos, que su bienestar.

Y hay todavía otro factor que influye fuertemente. Hace no mucho tiempo, países como Polonia tenían sistemas políticos autocráticos. Este legado histórico todavía constituye una parte dominante del ADN de la escuela. La situación es similar en Austria, Alemania, Croacia, Serbia, Eslovenia, e incluso en Italia.

5. ¿Qué ocurre con Dinamarca? ¿Crees que el sistema educativo Danés podría servir de modelo para países como Polonia?

Estoy seguro de que muchos profesores y funcionarios educativos podrían inspirarse mucho haciendo una visita a los colegios daneses. En particular, porque en Dinamarca existe un sentido muy solido de dignidad y de igualdad entre niños y profesores. Aun así, como he dicho antes ningún país europeo ha sido capaz aun de inventar la escuela del futuro. Los políticos europeos no muestran mucho interés en este asunto o simplemente carecen de la visión necesaria para trabajar en pro de la escuela que necesitamos.

Por ejemplo, en Dinamarca en 2014 nuestro anterior gobierno decidió implementar una reforma educativa que había sido fruto de intensos debates políticos en el parlamento. Esta reforma no tuvo en cuenta a ninguno de los grupos que he mencionado antes. El resultado es que esa reforma no ha sido aceptada por la sociedad. Si se le pregunta a los profesores, a los alumnos y a los padres, los cambios que se introdujeron no funcionan. Aun así los partidos políticos pregonan el éxito de las medidas, haciendo quedar a las personas que trabajan en los colegios como tontos. Una sociedad democrática no debería tolerar que los gobernantes se comporten de esta manera.

Por otra parte, después de haber estado en todo tipo de colegios en la mayoría de los países europeos, mi conclusión es que no hay una filosofía educativa mejor que las otras. Lo que los sistemas educativos necesitan realmente es un nuevo paradigma pedagógico.

6. ¿Porqué?

Si consideramos la naturaleza y el objetivo de la escuela, concluiremos que debe ser una organización profesional basada en valores profesionales. Desafortunadamente hoy en día no es así, porque las escuelas están dominadas por valores burocráticos.

7. ¿Cuál es la diferencia?

He aquí un ejemplo simple. Dentro de una organización burocrática, los errores no están permitidos, mientras que en una organización profesional tienen valor porque se entiende que hacen parte del proceso de aprendizaje. De acuerdo con los valores burocráticos, es muy importante ser siempre correcto, pero ser correcto casi siempre está muy alejado de ser bueno, o simplemente de lo que es necesario. La nueva cultura pedagógica es esencial para el bienestar psicosocial de los profesores y los niños, que a su vez es crucial para la calidad de la enseñanza y el aprendizaje.

8. ¿Cuál es tu propuesta para construir este nuevo paradigma?

He desarrollado este tema extensamente en el libro que escribí con mi buena colega, la Dra. Helle Jensen, en el libro «De la obediencia a la responsabilidad. Hacia una nueva cultura educativa»1, que se ha publicado en Polonia en 2015. Hablando en general, es importante poner el foco en los cambios, que se han retrasado durante mucho tiempo, que hay que hacer en la educación de los profesores. Debemos cuidar su desarrollo profesional y su dignidad a través de la supervisión, la formación, el trabajo en equipo y otros mecanismos utilizados en las organizaciones profesionales.

La educación de los profesores debería incluir, en particular, el desarrollo de todo un conjunto de habilidades profesionales, que hasta ahora han sido descuidadas en todos los países. Y me refiero específicamente a las habilidades interpersonales. La voluntad y la capacidad para crear relaciones significativas con cada niño son absolutamente necesarias, si queremos remplazar la autoridad basada en el ro,l por una autoridad personal-profesional.

De nuevo Dinamarca nos ofrece un ejemplo negativo con respecto a esto. Hace unos diez años cometimos el error de reformar la educación de los profesores, haciéndola más académica. Y hoy en día nos estamos dando cuenta de cuan serio fue este error, y de como fueron ignoradas las habilidades pedagógicas básicas que necesitan los profesores para poder crear entornos de aprendizaje fértiles.

En el nuevo paradigma debemos reconocer que el aprendizaje de los niños depende de tres factores: primero el liderazgo; segundo la excelencia académica; y tercero, la competencia relacional. La calidad del liderazgo basado en el diálogo determina el éxito tanto en los objetivos académicos como sociales.

También debemos recordar que es el desarrollo psicosocial general de los niños el que debe estar en el centro de todos los procesos de aprendizaje, cosa que no se consigue con la mera aplicación de la psicología del aprendizaje. Esto significa que la perspectiva del niño debe ser reconocida e incluida en el nuevo paradigma.

9. Todo esto es bastante revolucionario. Sin embargo, muchos padres y profesores piensan que para que la educación progrese es necesario que haya disciplina y obediencia.

Esta es una vieja creencia, pero no es un hecho. Lo que nosotros describimos en nuestro libro es que la desobediencia es lo opuesto a la obediencia, pero hay una alternativa que es la responsabilidad personal. El aprendizaje requiere autodisciplina y un liderazgo muy competente, y respetuoso.

10. ¿Cómo pueden los colegios ayudar a que los niños tengan autodisciplina?

En todos los países en los que he trabajado, en los que años atrás había regímenes autocráticos, la responsabilidad personal era considerada “peligrosa”, porque a las autoridades les preocupaba que esta condujera al individualismo y a la anarquía. Estos miedos todavía permanecen en lo profundo de todos nosotros. Lo que necesitamos aquí son cambios evolutivos, con los maestros como modelos a seguir. En este punto, volvemos nuevamente a la necesidad del nuevo paradigma pedagógico.

11. Y en este momento ¿Cuáles son los errores mas significativos que los gobiernos deberían evitar a la hora de diseñar y reformar el sistema educativo?

Según mi experiencia los mas graves errores son dos. Ambos están relacionados con el debate público en torno a la educación. El primer error es no no darle a este debate la extensión que precisa, y no dedicarle la cantidad de tiempo adecuada. El segundo error es transformar este debate en una disputa ideológica, pues en lugar de eso debería ser un proceso que propone una amplia visión cultural.

12. Estás hablando hacer lo posible para que este debate público sea de calidad, pero frecuentemente insistes en que hay muy poco diálogo abierto entre los profesores, los niños y los padres. ¿Cómo afrontar este problema?

El primer paso es reconocer que este diálogo siempre se ha descuidado, y que por lo tanto a día de hoy no existen expertos en este campo. El prerequisito mas importante para que haya un cambio positivo en este ámbito es una vez mas, darle apoyo a los profesores, impartiéndoles capacitación, información sobre los desafíos clave, etc. Muchos profesores tienen miedo a los padres y viceversa. Hará falta una generación para establecer una cultura más fértil y mutuamente beneficiosa, y la misma transición tendrá que realizarse al interior de las familias.

13. Miedo, frustración y presión – pareciera que nuestros colegios están llenos de emociones negativas. Tal vez ponemos expectativas demasiado altas sobre los hombros de los niños. Todos hablan hoy de la educación como la clave para el éxito, tanto a nivel de los trabajadores individuales, como de las economías. ¿Tal vez deberíamos tener una visión más relajada con respecto a la educación?

Estoy de acuerdo. Pero algo que es más importante aun es que nos demos cuenta de que una nueva cultura educativa no va a sabotear la necesidad que tiene la sociedad de ciudadanos bien educados. Un colegio en el que todos sus integrantes se sienten mejor va a ser más productivo que uno en el que todos están estresados. Es mas, deberíamos entender que los beneficios económicos que se generan a costa de presionar a todo el mundo, al final van a generar mas costes a nivel social – y de servicios de salud. En este momento estamos viendo que eso es lo que está pasando. En otras palabras, el modelo educativo actual no genera beneficios económicos sostenibles.

Si se le pregunta a los empresarios que tienen éxito grandes empresas y que están teniendo éxito, por ejemplo en Alemania, todos estarán de acuerdo en que los estudiantes de “alto rendimiento”, que tanto aman algunos colegios y padres, mas adelante no son de mucha utilidad, a nivel empresarial. Pues las empresas de hoy lo que más necesitan es empleados innovadores, creativos y responsables – desde el puesto mas bajo al mas alto.

14. Parece ser que todavía tenemos mucho que aprender sobre educación en el siglo 21.

Si. Tenemos que ser conscientes de que la educación se encuentra en una encrucijada única y muy importante en la actualidad. La escuela no fue creada para el bienestar de los niños, sino para el beneficio de la sociedad. Y esto no está mal. Todos los países necesitan ciudadanos cívicos que paguen sus impuestos. Sin embargo hoy en día también nos tenemos que hacer cargo de la salud y el bienestar de los niños y de los jóvenes. Resumiendo, necesitamos un mayor equilibrio entre el afán por alcanzar los objetivos económicos, como pueden ser la competitividad a nivel internacional y tener un PIB robusto, y los aspectos no ponderables del bienestar social.

* Jesper Juul: escritor danés, profesor y terapeuta familiar con más de 40 años de experiencia. Fundador de la organización Family-lab International. Sus libros han sido traducidos a muchos idiomas y publicados en más de 20 países en todo el mundo.

1 Libro que ha sido editado recientemente en inglés “Relational Competence. Towards a new culture o education”. Y que será editado en español a finales del 2019.

© Familylab España

Traducción : Juan Ignacio Vieira